“Sonría si algo está bueno” Tokue

Es lo que le dice Tokue a Sentaro cuando prueba un delicioso “dorayaki” (pastelitos tipo tortitas rellenos de una pasta dulce de judías rojas, llamada An), en una escena de la película “Una pastelería en Tokio”. Es una película japonesa de la directora Naomi Kawase, basada en la novela del mismo nombre de Durian Sukegawa.

pasteleriatokyo

Sentaro es el encargado de una pequeña tienda-pastelería en la que vende “dorayakis”.

dorayakis
Un día una anciana se ofrece a ayudarle, él no accede, la ve mayor y aparentemente mal de salud (tiene las manos enrojecidas y deformadas a causa de la lepra).
Al día siguiente la anciana le trae pasta dulce hecha por ella, la prueba y al constatar lo exquisita que es decide contratarla.
El negocio de Sentaro comienza a prosperar, el éxito de la receta es cada día mayor.
Tokue le enseña a Sentaro su secreto para hacer los pasteles artesanales, paz, ternura y paciencia, todo un tributo al “slowfood”, disfrutar del tiempo, de la conversación y de la naturaleza materializada en los árboles que hay entorno a la tienda:cerezos en flor, los preferidos de la anciana.

cerezos-flor-japonCon el paso del tiempo, Tokue irá aconsejando sobre la vida a los personajes que la rodean, además del pastelero, una joven llamada Wakana, que tiene una difícil relación con su madre.
Los tres personajes, por diferentes motivos, coinciden en la soledad, la tristeza y una vida infeliz.
Pero a pesar de que el negocio está en alza, surgirán problemas con la propietaria de la tienda,con la que el pastelero tiene un antigua deuda, y al saberse que la anciana ayudante padeció la lepra.
Los clientes dejan de ir a comprar “dorayakis” y la propietaria decide reformar la tienda e incluir en el negocio a un sobrino.
Personajes de distintas generaciones que conforman una extraña familia en un mundo hostil, y en el que Tokue les inspirará para encontrar su camino hacia la felicidad.
Y lo hará con su receta basada en el aprecio por las cosas, por la naturaleza,
por los detalles, los ingredientes y lo artesano.
Una película agradable y tierna, igual que los pasteles, y con una bonita música del compositor francés David Hadjadj.

Una delicia de cine culinario.

El “dorayaki” es uno de los dulces más típicos japoneses, no es muy azucarado y consiste en dos bizcochos de forma redondeada rellenas de An (pasta de judías azuki).
También se pueden rellenar de castaña o chocolate, por ejemplo.
Según una leyenda el Samurai Benkei olvidó su gong en casa de un campesino, que acabo utilizándolo para freír tortitas (en japonés “dora” significa gong), esta es la procedencia del nombre del pastelito.
En Japón hay muchas pastelerías que confeccionan estos típicos pasteles,
en la actualidad con diversos rellenos, algunos especialmente exóticos.
Alguna, como la pastelería Akanemaru,en la ciudad de Osaka desde 1940

akanemaruha lanzado una variedad con relleno de ramune, una bebida refrescante muy habitual en verano.

 

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